HELSINKI
A pocos metros del puerto en el cual desembarqué, se encuentran los autobuses turísticos que te dan una vuelta por la ciudad con paradas en las zonas principales. Cosa que a la vez que cómoda, evita el pagar los escandalosos precios de las excursiones propuestas por el crucero. Después de pasar unos días con frío y lluvia, Helsinki nos recibió con un sol espléndido lo cual contribuyo a que la ciudad luciera en todo su esplendor. La catedral en el alto de una gran escalinata y aunque tras disfrutar de la majestuosidad de las que había visto en Rusia, no me dijo gran cosa. Su interior sobrio, pero los bancos tenían un diseño muy bonito. Los países nórdicos son cuna de los muebles de diseño y aquí había una avenida donde se podían ver tiendas dedicadas únicamente a muebles y decoración de interiores. A lo largo de la ciudad, la línea del tranvía te acerca allá a donde vayas ya que tienen hasta diez lineas diferentes. Hay dos zonas claramente diferenciadas: una comercial, con edificios imp...